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El Autor

Nací un 11 de agosto de 1953 en Oberhausen, en la región del Rhin, a las 22 horas, para ser exactos. En la actualidad sigo viviendo en la región del Rhin, concretamente en Bottrop. Me gusta el lugar, especialmente a causa de las personas, y difícilmente imagino vivir en otra parte. Mis padres son, como se acostumbra a decir, personas completamente normales. Mi padre, antes de jubilarse, era capitán en el cuerpo de bomberos y mi madre trabajaba como dependienta.

Respecto al hecho de escribir historias, mi madre fue importante en dos aspectos: sabía escribir una historia. Sin esforzarse especialmente, siempre había conseguido buenas calificaciones en sus composiciones escolares. Me lo transmitió. Además mi madre me contagió "de pasada" como ser un buen lector. La base para conseguirlo fue su pasión por las novelas policíacas. Muy pronto despertó mi curiosidad. ¿Qué había en aquellas novelas que mi madre literalmente devoraba? Descubrí que en nuestra biblioteca pública no tenían solamente novelas policíacas para adultos sino también para niños. Mis mejores recuerdos infantiles se remontan a las tardes invernales que pasé en nuestra cocina con mi madre, cada uno en un extremo de la mesa, ambos con una novela policíaca bajo la nariz.

La elección de mi vocación me ha tenido ocupado durante mucho tiempo, prácticamente hasta ahora. Acabé los cursos de enseñanza superior con notas medianas que no entusiasmaron a mis padres. Además, no me preocupaba demasiado elegir una profesión. No obstante, inesperadamente tomé una decisión. Escogí lo que ahora reconozco que era el camino más fácil: ¡trabajaría en una oficina! Me planteé el hecho de que siempre estaría a resguardo del frío, tendría libres los fines de semana y podría beber café durante el trabajo. Mientras me formaba profesionalmente, observaba qué hacían las personas que habían elegido esta profesión. No me gustó. La encontraba aburrida. Me entró el gusanillo de la ambición. Pensé que debía prepararme mejor, para luego encontrar un trabajo que me resultara más placentero. Cursé el bachillerato y estudié Economía política. Pero al terminar me di cuenta de que el puesto de trabajo que me habían asignado tampoco me seducía demasiado. Lo dejé. Con mi doctorado en el bolsillo finalmente conseguí una plaza en Lufthansa. Volé durante un par de años alrededor del mundo y realmente lo pasé muy bien. Sin embargo, no acababa de sentirme completamente satisfecho. Decidí escalar un peldaño más y me dediqué a hacer de profesor y asesor empresarial.

Entretanto había cumplido treinta y cinco años. Entonces descubrí Momo, el libro de Michael Ende. Mientras lo leía, de pronto me percaté de algo. Yo era un reflejo de los "hombres grises" que en la historia roban el tiempo a las demás personas y luchan contra Momo. Me había convertido en uno de aquellos hombres grises. Tenía que cambiar. Tomé la resolución de volver a empezar. Recordé mi infancia y cómo en aquella época disfrutaba leyendo y contando historias. Y gracias a una historia llegué a la decisión de cambiar mi vida y empecé a escribir mis propias historias.





Cuando eras joven, ¿escribías cuentos o tal vez incluso un libro? ¿O tu imaginación surgió de repente?
Cuando era joven, no escribía ni cuentos ni libros. Creo que sencillamente era demasiado vago. Tenía casi 30 años cuando reconocí que me encantaba escribir. ¡Ahora no me puedo imaginar sin esta afición!
¿Estás casado? ¿Tienes hijos? Si los tienes, ¿les cuentas historias de Charly & Comp. antes de irse a la cama?
Sí, estoy casado. Tengo tres hijos: dos hijas (28 y 16 años de edad) y un hijo (7 años). Evidentemente, mis hijas ya leen solas, pero mi hijo pequeño a veces me pide que le lea un cuento antes de acostarse. ¡Pero no siempre me pide mis historias!
¿Cuándo te diste cuenta que querías ser un escritor y no un pintor o un fontanero, por ejemplo?
Percibí que quería ser escritor mientras estaba leyendo un libro de Michael Ende, un autor alemán muy bueno y famoso. Uno de sus libros es "La historia interminable". Me gustaron tanto sus obras que empecé a escribir mis propios textos. Primero lo hice como un hobby pero ahora ya es mi profesión.
¿Cuándo empezaste a crear a Charly, a Fred...
Fue hace mucho tiempo: ¡casi quince años! Pero para mí todavía son jóvenes y me gusta inventarme historias sobre ellos. ¡Creo que voy a hacerlo durante los próximos quince años!
Si algunos niños te preguntaran de dónde vienen los niños, ¿qué les contestarías?
¡Que vienen de Dios, claro está!
¿Has leído las obras de J.K.Rowling o de C.S.Lewis?
Me gusta mucho Harry Potter. Leo todas sus novelas. Y creo que la Señora Rowling es una autora muy buena que ha conseguido que sus libros cambiaran la visión de los libros infantiles y juveniles de una manera muy positiva: ahora, leer es otra vez una afición de moda.
¿Seguías algún modelo determinado cuando empezaste a escribir?
No, debo aprender de mis personajes en los libros. Son ellos quienes "me cuentan" cómo son y qué piensan. Para mí son casi como personajes nuevos cada vez.
¿Qué les dirías a los niños españoles, que no pueden ni siquiera pronunciar tu nombre, para que empezaran a leer tus libros?
Que miraran los dibujos. ¡Son tan divertidos! ¡Me encantan!
¿Cuáles eran tus asignaturas preferidas cuando eras un niño? ¿Por qué?
Me gusta cualquier cosa relacionada con el Lenguaje. Por cierto, las Mates no eran mi asignatura preferida.
¿Cuáles eran tus libros preferidos de pequeño? ¿Y ahora?
Me gustaba la novela negra, con crímenes – ¡y todavía me siguen gustando!
¿Cuántas horas al día escribes?
No lo sé porque no escribo cada día. A veces sólo media hora y a veces una noche entera.
¿Cuáles son las ventajas y desventajas de ser un escritor?
Las ventajas son que conozco a tantísimos niños cada año y los hago reir! La desventaja es que bastante a menudo viajo y estoy lejos de casa.
¿Qué opinión tienes de la literatura española?
España tiene una larga y excepcional historia de la literatura a la que tengo en gran consideración.


"Los personajes de Joachim Friedrich son niños normales con sus cualidades y defectos. No son adultos en miniatura, sino simplemente niños. Posiblemente éste sea el motivo de su éxito."
Frankfurter Allgemeine Zeitung

"Joachim Friedrich es el creador de la agencia de detectives Cuatro amigos y medio y con novelas policíacas para niños ha desatado una revolución parecida a la que provocó en su día el comisario Schimanski."
Neue Ruhr Zeitung





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